¿Somos adictos a las redes sociales?

  • 27 octubre, 2016
adictos a las redes sociales

Hace unos días, un ataque masivo a escala mundial dejó inutilizadas varias superwebs, entre ellas, las de Facebook, Twitter o Spotify. Muchos internautas vivieron horas de incertidumbre tras comprobar por sí mismos que todos los intentos por acceder a ellas eran en vano. Nuestras redes sociales se habían caído, ¿qué iba a ocurrir ahora?

¿Qué se nos pasa por la cabeza cuando nos encontramos con esta situación? Algunos sienten que se les ha detenido el tiempo. No encuentran sentido a su vida, ¿Cómo? Se preguntan, ¿qué Facebook no funciona? ¿Y cómo van a saber mis amigos lo que he hecho o lo que pienso en estos instantes?

A estas alturas es difícil negar que estamos enganchados a las redes sociales. Constantemente, sentimos la necesidad de vivir “conectados”. No concebimos nuestra vida sin compartirlo absolutamente todo. Estamos rodeados de “me gusta”, hashtags, tuits o pins. La jerga social forma parte de nuestro vocabulario habitual.

Según el Estudio de Redes Sociales 2016, elaborado por IAB, los españoles utilizan una media de casi 5 redes sociales. Facebook es la red más utilizada, con casi el 94 por ciento de usuarios, seguida de WhatsApp con el 88 por ciento, Youtube (66%) y Twitter (52%).

El uso de las redes sociales es de 3,8 días por semana y de aproximadamente 3 horas diarias. La mayoría de los usuarios se conecta a diario WhatsApp, mientras que en el caso de Facebook es utilizado 6 días a la semana aproximadamente. Le sigue en frecuencia Instagram, superando a Youtube.

Otro informe corrobora estos datos, en este caso el realizado por La Sociedad de la Información en España de 2015 de la Fundación Telefónica; un documento que sostiene, entre otros aspectos, que Andalucía es la comunidad española con mayor porcentaje de internautas que usan las redes sociales, superando a la media nacional, con una frecuencia de cinco días a la semana.

¿Qué sentimos cuando accedemos a una red social?

Twitter publicó hace poco más de un año un estudio en el que se afirmaba que cuando usamos la red de microblogging nuestra actividad cerebral es un 51 por ciento más intensa que la habitual en internet y experimentamos una intensidad emocional mayor. ¿Qué opináis? Quizá es algo excesivo pensar que algo en nuestro mecanismo interior se acelera cuando entramos en alguna de estas plataformas, aunque viendo la actividad de algunos de nuestros amigos en redes no parezca tan descabellado.

Es cierto que las redes sociales nos dan la oportunidad de conectar con el mundo y de sentirnos parte de él, si bien en ocasiones es necesario poner límites entre lo que pertenece a nuestra privacidad y lo que no.

No se trata de demonizar en este post a las redes sociales, ni mucho menos, sino todo lo contrario. Somos defensores de estas plataformas desde el punto de vista comunicativo. En el caso de la empresa, las ventajas son aún mayores, ya que permiten que nuestra marca y/o producto llegue a cualquier punto, podemos segmentar al público al que nos dirigimos, conocer lo que quiere nuestro cliente en todo momento y fidelizar a la audiencia.

Las redes sociales han cambiado nuestra forma de ver el mundo y de relacionarnos con otras personas, y más allá de los perjuicios que puedan ocasionar, es innegable que nos aportan muchas ventajas. Ahora bien, aprovecharlas o no está en nuestras manos.

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